jueves, 5 de marzo de 2009

Un fósil clave para conocer el orígen del sexo



Australia ha sido el escenario de uno de los descubrimientos más fascinantes en términos de biología evolutiva en lo que va del año. Se trata de un descubrimiento que involucra a una antigua especie de pez, el Incisoscutum ritchiei, una especie cuyas técnicas reproductivas son de vital importancia para el tronco evolutivo de todas las especies.

Hasta ahora se ha creído que los organismos habían hecho evolucionar la fertilización externa antes que la copulación. Sin embargo el análisis de estos fósiles parecen arrojar evidencia de lo contrario, echando las fechas a bastante tiempo atrás.

Científicos del Museo de Historia Natural de Australia han reinterpretado los fósiles del Incisoscutum, en los cuales han descubierto que, a diferencia de lo que se creía, esta especie extinta a fines del período Devoniano (conocido como “la era de los peces”) tenía la capacidad de fertilizar sus huevos dentro del organismo de la hembra.

Los fósiles parecen mostrar la presencia de una valva, un órgano eréctil con funciones similares a las del pene, las cuales permitían fertilizar a la hembra en su interior, dando a entender que la fertilización interna evolucionó mucho tiempo antes de lo que se creía.

Este grupo de peces tenían una valva muy flexible, y se cree que sus mecanismos reproductivos habrían evolucionado directamente a los mecanismos que utilizan los tiburones modernos de hoy.

Fuente:http://www.ojocientifico.com

El cerebro más antiguo del mundo



Un grupo de científicos descubrió tejido cerebral fosilizado de 300 millones de años de antigüedad.
El hallazgo, de un pez ahora extinto pariente del tiburón, es el tejido suave más antiguo que se conoce.

Y tal como señala la investigación publicada en Proceedings of the National Academy of Sciences (Actas de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos), podría ofrecer valiosa información sobre la evolución del cerebro de los animales vertebrados.

Los fósiles, descubiertos por científicos de los museos de Historia Natural de París y Nueva York, fueron encontrados en Kansas y Oklahoma, Estados Unidos.

Y son muestras de tejido cerebral en los cráneos de iniopterigios, parientes extintos del tiburón fantasma moderno.

Los iniopterigios solían vivir cerca de la superficie y miden unos 50 centímetros de largo.




En la investigación los científicos llevaron a cabo una reconstrucción completa en computarizada en 3D de los cráneos.

Para elucidar la estructura cerebral usaron la técnica de holotomografía de rayos X y descubrieron que el cerebro pudo haber sido un objeto alargado y simétrico.

Como sucede con muchos vertebrados, estos peces dejaban de crecer aún cuando sus cerebros seguían expandiéndose.

Los científicos ya sabían que los iniopterigios tenían cerebro, pero este hallazgo, afirman, podría ofrecer nueva información sobre la evolución de este órgano durante las grandes transiciones evolutivas.

"No hay nada como este animal hoy en día, es algo realmente raro", dice John Maisey, del Museo de Historia Natural de Nueva York.

"Pero ahora que sabemos que los cerebros pueden preservarse en fósiles tan antiguos, podemos empezar a buscar otras muestras".

"Tenemos muy poca información sobre los cerebros de los primeros vertebrados, y la evolución del cerebro es la base de la historia de los vertebrados" agrega el científico.


Fuente:http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/science/newsid_7920000/7920808.stm

miércoles, 18 de febrero de 2009

Una nanolinterna que desafía las leyes de la física


A la hora de diagnosticar enfermedades, la nanotecnología parece estar dando pasos agigantados que la convierten en la solución más prometedora para tiempos venideros. Las investigaciones en este tipo de tecnología alcanzan puntos impensados, y de hecho algunas llegan al punto de romper con las leyes de la física.

De esto se trata el desarrollo de un nuevo dispositivo nanotecnológico desarrollado por dos investigadores del Instituto de Ciencias Fotónicas de Barcelona (ICFO), Romani Quidant y Niek van Hulst, quienes han desarrollado una nanolinterna capaz de iluminar concentrando la luz más de mil veces de lo que lo hacen las técnicas actuales. Con esta linterna se puede trabajar con objetos 100 veces más pequeños del tamaño de los que se trabajan hoy, pues la linterna alumbra la millonésima parte de un metro.

El funcionamiento de la misma consiste en una pequeña antena formada por dos minúsculas barras de oro encargadas de absorber la luz de un láser, concentrándola hasta llegar a ser un microscópico foco lumínico. Esto se ha llevado al punto de romper con la Ley de Difracción, la cual indica que se puede concentrar la luz hasta un punto con tamaño mínimo, pero gracias a estas nanoantenas este tamaño prefijado se ha superado.

Las aplicaciones de este descubrimiento son incontables, pero de todas ellas la medicina es la que lo mira con ojos más interesados. Las bacterias Escherichia coli, por ejemplo, han sido estudiadas con esta linterna y se ha comprobado que no les causa daño alguno. Tal como explica Quidant, “la célula se siente atraída por la luz del foco del láser. Ahora se pueden atrapar, observar y analizar sin afectarlas como si fueran un paciente en una camilla pero de 200 nanómetros de tamaño”.

El cáncer, además, también podría ser diagnosticado en sus fases más tempranas con esta nueva tecnología. Con la oportunidad de estudiar las bacterias a fondo se vuelve factible un diagnóstico prematuro de la enfermedad, algo que desde luego no se constriñe únicamente al cáncer.

Fuente:http://www.ojocientifico.com

El universo estaría lleno de “planetas Tierra”


Toda verificación empírica parte de esperanza y obstinación por parte del científico que maneja una hipótesis X. Este dogma es una sencilla observación, pero a la vez uno de los principales motores del avance del conocimiento científico, y en astronomía no se da la excepción.

El Dr. Alan Boss es un astrofísico y uno de los más destacados miembros de la Carnegie Institution of Science, quien ha tirado sobre la mesa en el día de ayer una hipótesis muy seductora para los aficionados a la astronomía: que el universo estaría poblado de 100.000 millones de planetas como el nuestro, con vida desarrollada en ellos.

En el congreso anual de la American Association for the Advancement of Science en Chicago, Boss dejó claro que una estrella como el Sol (de las cuales habrían millones dispersas a lo largo del universo) albergaría seguramente al menos un planeta con vida, seguramente en forma de bacterias, tal como ocurrió con la Tierra hace tres o cuatro billones de años.

De hecho, Boss manifestó su interés en que la próxima misión a ser lanzada por la NASA, la misión Kepler de la cual él mismo forma parte, comience a identificar estos planetas en los próximos años.

Claro que cualquiera podría decir esto sin mayor trascendencia. Sin embargo, viniendo de uno de los astrofísicos de mayor renombre del mundo entero, la aseveración abre muchas puertas, por algo la noticia ha aparecido en los más destacados medios de prensa digital de todo el mundo, tales como el Telegraph, la BBC o el Times.

Fuente:http://www.ojocientifico.com

lunes, 2 de febrero de 2009

Una vaca con nombre produce más leche que una vaca fulana


Aunque muchos se resistan a creerlo, la interacción personal con animales (y no sólo con ellos, pues con las plantas ocurre lo mismo) es fundamental para una buena domesticación. Cosas simples como acariciarlos, hablarles o hasta ponerles nombre resulta crucial para que el animal se sienta cómodo a nuestro lado. En el caso de las vacas lo de ponerles nombre incluso puede ayudar muchísimo en la producción de leche.

A esta conclusión han llegado los doctores Catherine Douglas y Peter Rowlinson de la Universidad de Newcastle, quienes han evaluado la interacción de granjeros británicos con sus vacas, interesados justamente en los efectos que esta producía en la producción de leche por parte de dichos animales.

Según los investigadores las vacas que tienen un nombre asignado y reciben un tratamiento más cálido por parte de los granjeros producen más leche que las vacas que son tratadas con indiferencia y sin distinción. Esto es un hecho instalado en el saber popular de los hombres de campo, pero que nunca antes había contado con el apoyo de las estadísticas.

Los datos que aporta este interesante estudio sostienen que una vaca con nombre produce 454 pintas más de leche que una vaca fulana. Hablando en litros una vaca con nombre asignado produce 258 litros más que los 7500 producidos por una vaca tipo en el correr de un año.

Para un hombre de granja nombrar a sus vacas es cuestión de memoria, no de inversión financiera. Seguramente dedicando tiempo a distinguir los animales y tratarlos de forma cálida la producción de leche aumente sin haber soltado un euro en inversión.

Fuente:http://www.ojocientifico.com

Científicos clonan por primera vez un animal extinto


Unos meses atrás se realizó uno de los mayores logros conseguidos jamás en toda la ciencia: la codificación del genoma de un animal extinto. Hablo del mamut, una especie de la cual se consiguió elaborar su genoma a base de un paciente y prolongado esfuerzo, cuya consecución generó las más arduas polémicas en torno a la clonación. Hoy, tan sólo a meses de aquel gran logro, científicos españoles han conseguido la primera clonación de un animal extinto.

Hablamos del bucardo (Capra pyrenaica pyrenaica), una especie que fue declarada en peligro de extinción en el año 1973, y que en el año 2000 se extinguió por completo al encontrarse muerto junto a un río su último ejemplar. Sin embargo, los esfuerzos de genetistas aragoneses del Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) han conseguido la primera clonación de esta especie y a la vez del primer animal extinto clonado de toda la historia.

José Folch del CITA junto a sus colaboradores preservaron ADN de la piel de un bucardo extinto en nitrógeno líquido, al cual inyectaron en huevos de cabra eliminando el ADN del feto original. Con un seguimiento constante del clon, los científicos lograron la clonación del animal, en lo que ha sido el logro científico más importante en lo que va del año.

No obstante y desgraciadamente, la criatura falleció al poco tiempo de su nacimiento debido a problemas pulmonares similares a los que padecieron clones anteriores de ovejas. Sin embargo, con un pulimiento y perfeccionamiento de la técnica los científicos planean una revancha.

La polémica está sobre la mesa, y no quiero ni imaginarme lo que será al momento de la discusión (que ya está en marcha). A pesar de todo y del trillado argumento de que “no se puede jugar a ser dios”, con logros como este la ciencia podría clonar animales en peligro de extinción o ya extintos, para así conseguir la supervivencia de la especie en condiciones adversas.

Fuente:http://www.ojocientifico.com/

Revelan secreto contra el cáncer


Científicos aseguran haber descubierto el vínculo hasta ahora desconocido, que permite saber la forma en que las células se protegen a sí mismas contra el cáncer.

Los expertos señalan que hallaron cómo las células activan o desactivan un gen denominado p53 que puede impedir el desarrollo de tumores.

Según los científicos, el hallazgo tiene implicaciones importantes para el diagnóstico y tratamiento del cáncer.

El estudio, que apareció en la publicación científica Genes And Development, fue llevado a cabo por varios grupos de científicos en Singapur y en la Universidad de Dundee, en el Reino Unido.

El gen p53, que fue descubierto por primera vez hace 30 años, juega un rol vital en el mantenimiento saludable del organismo al ordenar a las células dañadas que se autodestruyan o al impedirles que se dividan mientras son reparadas.

En la mitad de los casos de cáncer el gen está dañado o inactivo, lo que le da a las células dañadas libertad para continuar dividiéndose y formar cáncer.

En el último estudio, los científicos utilizaron un truco genético para provocar que peces cebra se pusiera verde cuando el gen p53 estuviera activado y de esta forma poder explorar la forma en que el gen era regulado.

Dosis de radiación

Encontraron que el gen no sólo fabrica la proteína p53 sino también una variación alternativa que funciona como interruptor de control de la proteína p53, conocida como isoforma.

Normalmente el pez cebra, que tiene el mismo gen p53 que los humanos, puede sobrevivir ante bajas dosis de radiación, la cual provoca daños al ADN debido a que el gen interviene para reparar el daño causado.

Sin embargo, tal reparación no ocurrió en los peces cebra que carecían de isoforma y murieron tras ser expuestos a la radiación.

Los investigadores indicaron que con ello se demostraba que la isoforma jugaba un papel crucial al permitirle al gen p53 realizar sus funciones de reparación.

El jefe de la investigación, el profesor David Lane, señaló: "la función del p53 es crítica para la manera en que muchos tratamientos contra el cáncer destruyen las células debido a que la radioterapia y la quimioterapia actúan en parte desencadenando la autodestrucción de la célula en respuesta al daño producido al ADN".

"Es muy importante comprender más acerca de cómo este gen es controlado en las células con el fin de prevenir que las células se vuelvan cancerígenas", añadió.

Por su parte, Lesley Walker de la organización Cancer Research UK, afirmó que: "el descubrimiento de cómo el gen p53 es regulado tendrá importantes implicaciones en el desarrollo de mejores drogas y formas de diagnóstico del cáncer"

Fuente: http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/science/newsid_7863000/7863548.stm